Artículos interesantes para leer en menos de 3 minutos

Las cosas no van muy bien, pero ¿confías en…

Nunca he olvidado a Bernardo, tío de un amigo de mi infancia, quien fuera despedido repentinamente del trabajo que desempeñaba desde hacía 15 años en un conocido despacho de abogados.

A pesar de que el hombre superaba la sexta década de vida y por ello sería lógico que no tuviese una ilusión razonable de conseguir un nuevo empleo, decidió invertir gran parte de su liquidación en comprar ropa de cierta calidad y continuar levantándose todas las mañanas a la hora habitual, para salir de lo más emperifollado a la calle. Read more “Las cosas no van muy bien, pero ¿confías en un cambio?”

Artículos

Pórtate bien y espera tu regalo de Navidad.

Casi todos los credos religiosos ―y por supuesto― los nuevos cultos salidos del New Age, enaltecen la virtud de la esperanza con un fervor que no deja de asombrarme.

Y hablo de asombro, porque no otra cosa me puede causar el empeño de esta gente en hacernos creer que con solo esperar con la fe de un santo, ocurrirá el milagro que vendrá a aliviar nuestras penas o a resolver los problemas que confrontamos en la actualidad. Read more “Pórtate bien y espera tu regalo de Navidad.”

Artículos

¿Tienes muchas esperanzas? Aprende a manejar la frustración.

Landaeta1La esperanza, eso que dicen ser lo último que se pierde y que los griegos dejaron en el fondo de la caja de Pandora para evitar que nos lanzáramos por un balcón, es un sentimiento sublime y elevado, el cual ciertamente nos sirve de estímulo para avanzar.

No obstante su incuestionable poder motivador y la fuerza que debemos darle para que se mantenga viva, poco o nada lograremos deseando milagros o cambios que estén desconectados de la estricta y áspera realidad.

Por otra parte la frustración, un fantasma que a primera vista luce detestable y que a tantos les genera desánimo o ansiedad, puede tener en el fondo un sentido de aprendizaje y fortalecimiento de la personalidad. Eso sí, siempre y cuando nos empeñemos en manejarla de la mejor manera.

Si nuestros padres no nos hubieran frustrado cuando les pedíamos algo que no podían darnos, ¿cómo seríamos? La respuesta está en cada uno, pero lo más probable es que no tendríamos ninguna capacidad para tolerar rechazos, superar obstáculos o aceptar límites. Seríamos, por decirlo de algún modo, algo más tontos e irresponsables de lo que ya somos.

Entonces, si me pides un corolario para este artículo, tendría que quedarme con el  siguiente:

Pon tus anhelos en lo que de verdad pueda darse. Esto excluye desde luego, pedir peras al olmo, alas a los elefantes y sensatez a los desquiciados. Y luego, prepárate para la frustración.

Tal vez no se cumplan todos tus deseos… ¿y qué? Una vida activa y saludable siempre tiene sus caídas. Si no te pones a berrear como los niños malcriados, posiblemente encuentres la forma de rodear la barrera y alcanzar tus metas.

¡Bienvenido 2016!